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¿Cuántos errores has cometido? Desde pequeños hemos cometido errores y cuando nos hemos hecho adultos buscamos la forma de no cometerlos, buscamos como evitar los errores y aunque es saludable querer evitarlos no podemos, siempre cometemos alguno.

Nuestro mayor error es no querer errar. No digo que erremos a propósito, lo que digo es que a veces la preocupación por no equivocarnos no nos permite ir más allá.

En cada error que cometemos aprendemos y ahí está la importancia de errar, en darnos cuenta de que podemos modificar para que no vuelva a ocurrir.

Recuerdo un amigo que me contaba cómo se equivoco con una chica, al cabo de un tiempo le ocurrió exactamente lo mismo con otra y a los pocos meses lo mismo con otra, su problema no era errar, su problema era no aprender del error, eso le hacía repetir… A la cuarta vez aprendió.

Cuantas personas en su relación de pareja, en su relación con la familia, con el entorno, siguen errando. Las personas somos previsibles, el problema a menudo está en que no observamos al otro y por eso seguimos cometiendo el mismo error una y otra vez.

He puesto de ejemplo las relaciones personales pero en cualquier ámbito de nuestra vida nos puede ocurrir. Así cuando erremos demos gracias por haber aprendido algo nuevo y pasemos a pensar como nos ayudará en el futuro cuando en esa misma situación no volvamos a errar y si lo hacemos, es que necesitamos aprenderlo con más fuerza.

De niños aprendemos a una rapidez increíble, de adultos necesitamos más errores para aprender, a veces.

Un saludo,

Jaume Serral