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¿Hacia donde focalizamos nuestra atención?. Al fijarnos hacia donde miramos podemos darnos cuenta de que algo ocurre en un punto determinado de nuestro ángulo de visión, si queremos ver un pequeño pájaro que esta entre las tupidas ramas de un árbol fijamos nuestra focalización visual y aún que nuestros ojos perciben el entorno nuestra mente se focaliza en el pequeño pájaro, de esta misma forma es como focalizamos nuestra atención en los sucesos que tenemos cada día. Algunas veces al finalizar el día llegamos a casa cansados y malhumorados por todas las cosas ocurridas durante el día, hemos llegado tarde al trabajo, no hemos tenido tiempo de desayunar, hemos aguantado la bronca del jefe, tenemos la presión de aquel cliente, hemos tenido un mal día, si encima nuestra situación personal es de aquellas que sentimos que no conseguimos lo que queremos, notamos que estamos solos, que nos gustaría conocer y compartir nuestro tiempo con más gente, que no obtenemos todo lo que nos fijamos como objetivo, que queremos más… más amor, más dinero, más amigos, más calidad de vida, mas… todo esto hace que sea un día duro, difícil.

Curiosamente este día duro y difícil lo hemos creado nosotros, ¿creado? SI CREADO, en nuestra mente, hemos puesto nuestra focalización de atención mental en lo no deseable que nos ha ocurrido hoy, ¿que ocurre cuando te focalizas en lo agradable? En ese mismo día has recibido una llamada de un amigo, a lo mejor te contaba un problema (como si tu no tuvieras bastantes) y le has ayudado con el simple echo de escucharle, ¿no te hace sentir bien esto?, quizás recuerdas como has aprendido algo nuevo hoy, algo importante o no tan importante pero algo que te ha hecho crecer como persona, quizás te has sentido muy motivado durante 5 minutos cuando has resuelto un problema a un cliente… si te focalizas en lo agradable que tiene cada día, puedes sentirte mejor, haz la siguiente prueba: Piensa en que cosas agradables que has hecho en tu vida: Un paseo por la playa en un día soleado, sintiendo el calor del sol en tu piel, notando el suave masaje de la arena en tus pies al caminar, la brisa suave como roza tu bello y sientes esa sensación de frescor, el ruido rítmico de las olas en la orilla, como podías mirar hacia el mar y veías el horizonte a lo lejos dándote esa sensación de libertad y de no tener obstáculos delante de ti hasta donde alcanza tu vista, puedes recordar el color azul del agua que se funde con el cielo en ese horizonte y como esas nubes rotas y pequeñas blancas contrastan con el azul del cielo. También puedes recordar esa conversación tan interesante con un amig@, con todos los detalles que la hacían especial, como os mirabais, como hablabais, donde estabais, que cosas en común teníais… Son solo dos pequeños ejemplos busca tu experiencia agradable y vuélvela a disfrutar. Hay montones cada día, solo las hemos de detectar y si en el momento no nos damos cuenta, al final del día podemos pensar en que cosas agradables hemos podido disfrutar.

Focalízate en los detalles que la hicieron agradable, de la misma forma como un pequeño pájaro en un árbol lo puedes disfrutar , si focalizas tu atención en lo agradable.

Un saludo,

J.Serral

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